¿Qué es SCADA? Control y adquisición de datos, explicado
SCADA (supervisory control and data acquisition, control y adquisición de datos) combina software y hardware para vigilar y controlar equipos industriales en un emplazamiento o una región. Los operarios leen valores en directo en una pantalla y mandan órdenes a bombas, válvulas y motores desde una sala de control.
Un sistema SCADA recoge datos de los sensores y los autómatas programables instalados en los equipos y los muestra a los operarios a través de una interfaz hombre-máquina (HMI). Saltan alarmas cuando una lectura cruza un límite, y el histórico queda registrado para su análisis. Una sola pantalla sustituye una ronda que los operarios harían, si no, durante horas.
Compañías de servicios públicos, tratamiento de agua, petróleo y gas y grandes fábricas dependen de SCADA porque sus equipos están repartidos y funcionan sin parar. Ejemplo concreto: una empresa de agua vigila la presión y el caudal en decenas de estaciones de bombeo. Cuando una tubería revienta de madrugada, la caída de presión dispara una alarma, y el operario redirige el caudal y envía a un equipo antes de que los usuarios se queden sin servicio.
SCADA cubre sitios amplios y distribuidos; un sistema de control distribuido (DCS) hace un trabajo parecido dentro de una sola planta. Ambos se solapan, y las plataformas actuales difuminan la frontera. Entre los proveedores habituales están Siemens, Schneider Electric e Inductive Automation.
Por qué importa para el software a medida
Las instalaciones SCADA antiguas suelen encerrar los datos en una pantalla propietaria que ningún otro sistema puede leer. Nuestro trabajo en software técnico e industrial se centra justo ahí: cuadros de mando web seguros que llevan los datos de la planta a quien está fuera de ella, y puentes limpios, de solo lectura, entre los sistemas de control y las herramientas de informes que la empresa ya usa.